Dar, entregar, facilitar, obsequiar, aportar... son sinónimos, lo sé. Hay miles de verbos que definen una buena acción, es imposible no conocerlos. Para mí es algo espontáneo, que sale sin pensarlo, sin esperar nada a cambio. Pero cuando das, entregas, facilitas, obsequias y aportas repetidamente, sin que nadie lo haga contigo, al final cansa. No quiero que nadie haga nada por mí por compromiso, pero llega un momento que piensas si en realidad eres tan insignificante como para que nadie te tenga en cuenta. Y aunque me sienta así, sigo siendo igual, sin dejar de hacer nada aunque no sea recíproco, porque en el fondo ser así es algo que me caracteriza. Cuando haces cosas sin esperar nada a cambio es gratificante, pero siempre llega el momento y... ¡zas!
La misma piedra, el mismo lugar, la misma reacción... no aprendo. La consecuencia de esto no es dejar de hacer cosas con las que me siento mejor persona, simplemente saber con quién debo hacerlo. Por suerte, tengo personas cerca que me han demostrado que están ahí, que cuentan conmigo. Sin embargo, muchas de las que consideraba amigas, aquellas que eran las más cercanas, me han hecho sentirme inútil. A estas últimas son a las que agradezco haberme mostrado que no les importo, porque gracias a ello me he dado cuenta que las personas que merecen la pena demuestran que lo valen.
Esa gente no se merece más de una frase mía, así que me centraré en aquellas que si me han dejado ver dentro de ellos, que han reído mis gracias y recogido mis lágrimas, que me han dado ese abrazo sin saber qué me pasaba, únicamente porque lo necesitaba. Para todas esas personas un "gracias" se queda pequeño, es muy difícil reconocer un gran corazón, pero creo que he descubierto gente que lo tiene. Ya sabéis quienes sois, porque siempre estáis ahí.
Soy muy confiada con la gente si no me inspira nada malo, pero todo aquello que me guardaría y no diría nunca, esos secretos que deberían permanecer conmigo siempre (pero que al final cuento), no son muchos los que lo saben. Es suficiente con tener una persona especial a la que se lo puedas contar todo, y aseguro que con una sobra, una de esos que no abre la boca, que sabe todo de ti, lo bueno y lo malo, y te valora aunque no seas perfecta. Los amigos verdades no se cuentan a pares.
A esos amigos de verdad... GRACIAS
Sara Tc
No hay comentarios:
Publicar un comentario